Conóceme
No tengo la pinta de escritor atormentado
No tengo pinta de escritor atormentado, pero tengo la poca vergüenza como para inventarme unos cuantos.
Cuando no estoy haciendo eso, suelo detenerme a observar el paisaje. A mirar a la gente. Estoy convencido de que es por mi falta de paciencia, pero antes de descubrir quiénes son en realidad, ya les he inventado una historia.
Imagino su identidad, su temperamento, lo que esconden y lo que desean. A menudo mienten por miedo. Se equivocan. Y cuando llego a conocerlas de verdad, me sorprende descubrir que mis versiones suelen coincidir bastante con quienes son. En muchos casos, incluso las mejoran.
Porque el ser humano es una criatura fascinante que, a veces, solo necesita que alguien se detenga a observarla.
De ahí, quizá, salen mis historias. De lo que me parece más interesante: personajes que empiezan a caminar por un mundo que no les pertenece y que, con torpeza, inconsciencia y ambición, logran abrirse paso de una forma extraordinaria.
Escribo sobre quienes meten la pata. Personas auténticas que esconden aventuras heroicas mientras nadan en un mar de contradicciones. Y si, además, puedo hacer que te rías por el camino, mejor. Porque la gente corriente suele afrontar la vida con mucho más humor del que presume.
Me llamo Alejandro Álvarez Villalón y me lo paso bien escribiendo sobre aquellos en los que casi nadie se fija.