Copyright 20th Century Fox Television

“Todo el mundo miente”, sentenciaba en cada capítulo el irreverente Dr. House, protagonista de la serie homónima de comienzos del milenio. Partiendo de esa premisa, la diferencia entre unos y otros radica en la elegancia con la que lo hacemos.

Es fácil caer en un análisis cínico del espectáculo humano en torno a las verdades y falsedades. Decimos que mentimos por amor, aunque casi nunca sea cierto; lo hacemos, más bien, para no perder algo: una persona, una imagen, una versión amable de nosotros mismos que nos permita seguir siendo los protagonistas de una historia que, sin la mentira, nos relegaría a un papel secundario.

Resulta cómodo hacerlo porque, en cierto modo, es efectivo. O lo suficiente como para silenciar a algunos, convencer a otros y escandalizar al resto.

Pero, ¿somos tan ridículos como sugiere esta evaluación? Claro que sí, y quizá mucho más de lo que quisiéramos admitir. Sin embargo, ¿no es esa misma simplicidad —esa reducción a lo esencial— lo que nos permite sacar lo mejor de nosotros?

Cuanto más se fuerza una verdad absoluta, más probable es que surja una singularidad que la contradiga. En otras palabras: todo es mentira y todo es verdad. Todo depende del punto de vista y del motivo. Y es ahí donde encuentro el brillo humanista de esta reflexión.

La mayoría de las personas no mienten sobre grandes asuntos; lo hacen en torno a cosas cotidianas, con la intención de no hacer daño. Piénselo: repase las últimas mentiras —o “mentirijillas”— que le ha dicho a su pareja, a su jefe o a un amigo. Tal vez fueron para evitar que se preocupara por un informe que aún no estaba listo (aunque usted sabía que lo estaría a tiempo), o para no herir sus sentimientos al inventar un compromiso y así no tener que salir a cenar.

Quizá el cinismo no sea más que una forma sofisticada de justificar nuestras inseguridades. Y las mentiras más grandes y tristes, las que nos contamos a nosotros mismos, no sirven para sostener al personaje protagonista, sino para sobrevivirlo.

No responses yet

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *